martes, 12 de agosto de 2008

Apenas una línea, roja - Presentación del libro de Isabel Krisch


La poesía actual representa y resume esa aventura, esa tragedia que consiste en buscar una satisfactoria, de fondo, una evidencia, un signo, una señal que coloquen al hombre de nuevo ante su humanidad. (…) Jamás fue tan urgente su necesidad de asir la existencia, de atrapar un rostro, una imagen, un destello del cosmos, la huella de un dios, el gesto de una esperanza.”[1]
Con este texto del poeta Raúl Gustavo Aguirre es posible introducir el libro de Isabel Victoria Krisch, resumir con ellas su ars poetica y aprehender su estructura y contenido. Urge esa necesidad y con esa avidez de captura, Apenas una línea, roja enhebra todos los puntos en una suerte de telaraña, en una red dispuesta para que la poesía no pueda escapar sino en los puntos de fuga que también forman parte de esa telaraña, esa red.

No es posible salir indemne de este libro de poemas. No. Es imposible no teñirse de rojo. No es Apenas ni a penas. Es una sublime línea, íntegra, compacta, como una flecha en manos de una arquera experta. Una flecha roja. No es Apenas una flecha.
Se siente el peso inmediatamente.

Demasiada carga lleva el asno / el asno / la carga / demasiada (…) es demasiado // algo sustancial / en el cuerpo se rompe.

Y es en el cuerpo donde comienza a sentirse lo que se quiebra y se teje, lo roto y lo asido, la red y la trampa.

Sucede que un dedo pregunta si puede morirse / ir muriendo primero despacito porque se está cansando / el pie la pierna toda la osamenta se quiere morir / ya es tiempo dice el cuerpo la cabeza no quiere / no puede – entonces – la estructura la base se despide / de a poco empieza con el dedo y el pie se despega se / desbasa se deshace descoloca desaliña se / suave levanta del suelo despacio se eleva / pausadamente levita se muere lento el pie.

También en lo que más se quiere, claro, en el espejo inmediato que nos devuelve lo que somos, todo eso que somos y que queremos de nosotros cuando queremos a otros. Y claro que en la dignidad, en las señales que los ciegos del reloj no ven, en los gritos desesperados que los sordos del ringtone no oyen, y alerta Isabel, sobre la huella de un dios y el gesto de una esperanza.

Con orgullo y placer presentaremos
Apenas una línea, roja
el lunes 25 de agosto de 2008 a las 19:30 horas
en el Café Montserrat –
San José Nº 524 – Buenos Aires

Se referirán a la obra los escritores Emilce Strucchi y Augusto Casola.

Los esperamos.





[1] Raúl Gustavo Aguirre, Epílogo en Las poéticas del siglo XX, Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires, 1983.

2 comentarios:

Eliane Alcântara. dijo...

Obrigada pelo e-mail e sucesso!

mercedes sáenz dijo...

Un placer ha sido compatir el emotivo momento de la presentación del libro "Apenas una línea roja" de Isabel Krisch, poeta de un valor profundo y bellísimo encontrado a lo largo de todo el libro. La música que acompaña el libro es buenísima lo mismo que sus intérpretes. Las palabras de sus presentadores fueron de una plenitud total. Las palabras del editor-escritor Rubén Eduardo Gómez acompañaron con una calidad y calidez que ya hemos presenciado en otras presentaciones. Una felicitación enorme a todos los que participaron, lo mismo que el abrazo que les hago llegar.Mercedes Sáenz