"Luego de la Campaña del Desierto y la posterior entrega de tierras que pertenecieron a los pueblos originales, etapa de transición histórica profundamente estudiada por el autor, se sucedieron algunos hechos de violencia en el que perecieron cientos de peones rurales, hechos de sangre enmarcados en la explotación ovina y que culminarían con los fusilamientos masivos en las huelgas del `21 y `22.

La concentración de grandes superficies de tierra en unos pocos propietarios, la toma de conciencia de los peones rurales acerca de sus derechos, y la llegada de miles de inmigrantes dispuestos a ganarse un espacio vital en base al trabajo, produjo situaciones conflictivas que derivaron en enfrentamientos de intereses. En 1906 más de setenta peones rurales perecieron en circunstancias nada claras en Bajo Pisagua. Allí estaba la Compañía Explotadora del Baker, cuyo Administrador principal era Lucas Bridges.
En los valles del actual Coyhaique, Chile, estaba la Compañía Industrial del Aysén cuya reserva fiscal había caducado, en ese momento era poblada por crianceros trashumantes de origen chileno que reingresaban a su tierra luego de deambular durante años con sus familias y bienes por territorio argentino.
En 1918 estos pobladores deciden resistir el desalojo y se enfrentan en armas con las autoridades durante todo un invierno. El conflicto, tanto en el terreno de las armas como legalmente, se dirimió a favor de los pobladores. Estos tempranos antecedentes fueron creando el ambiente propicio para la represión que vendría durante las huelgas patagónicas en la década del `20. Los grandes terratenientes utilizaron los medios de la época para hacer creer que todos los protagonistas de estos sucesos eran delincuentes o bandoleros. Entre los capítulos aparecen casos puntuales de bandoleros junto a las historias de vida de comerciantes, arrieros, baqueanos y trabajadores del riel.
También aparece la historia de las familias Braun Menéndez Behety y sus propiedades. Un universo de capitales, empresas y explotaciones rurales, que se contrapone a aquella sensación de "Desierto" que la Patagonia ofrecía.
Otros capítulos analizan la inserción de dos instituciones en ese vasto espacio geográfico llamado Patagonia: Educación y Policía. Allí donde existía diversidad, un Estado disciplinario debía imponer su presencia mediante normas y leyes para controlarlo.
El trabajo contiene la historia del baqueano nativo José Torres, del comerciante español Bernardo Reviriego, de la Sociedad Anarquista "Troperos Unidos" de Cañadón Lagarto, del paisano Pío Quinto Vargas, del asalto a la Compañía Mercantil Chubut por los norteamericanos Wilson & Evans, las presencias de la Liga Patriótica en la Patagonia, la vida del Comisario Bernardo Cores, de la familia Burgos y los conflictos por la seguridad en la población, junto a otras historias más.
El autor nació en Tandil. Desde los años setenta se dedicó a investigar y recorrer la Patagonia. Atraído primero por los paisajes y luego por la historia de sus gentes, los años lo llevaron a documentarse y escribir. Sus libros, enmarcados en l

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