lunes, 19 de enero de 2009

filos de lata en Alcalá de Henares, España




Mercedes Sáenz (Ediciones Patagónicas)146 Páginas



Hace unos días, en plenas navidades, me llegó un libro remitido desde Argentina con la obra de una mujer, Mercedes Sáenz, y con una preciosa dedicatoria.Filos de lata, que así se llama este pequeño libro, condensa en sus 146 escasas y densas páginas las vivencias, en forma de relatos breves, de la autora. Lo narrado, de tintes claramente autobiográficos, nos remite a sus primeros años en Argentina y los recuerdos de una niña en la hacienda en la que vivió en su infancia.
El jardín dormía el pasto blanco de frío. Especula la luz como un viejo trapo sacando lustre apenas por arriba. Hace rato las paredes de la casa hicieron silencio para las hormigas mientras crece verde entre baldosas.



Párrafos rebosantes de sensibilidad, cual poesía escrita en prosa, contrastan con otros de una crudeza inimaginable -no potrillo pampa-, y todo ello entre las vivencias de los nueve hermanos, cinco mujeres y cuatro varones, entre párrafos iluminados por soles, abovedados por cielos, refrescados por hierbas y y amalgamados por aguas y que pululan entre colores y aromas esparcidos todos ellos a lo largo de las páginas del texto.Y hacia el final del texto nos regala unos personajes insólitos con destellos de Cortázar, un profesor Jiménez, con unos cambios de indumentaria y personalidad desconcertantes, y la psicóloga, Andrea, que tenía un amor, que se llamaba Javier, y que un día, sentada frente a nuestra protagonista, empieza a sangrar por una mano, cayendo poco a poco esa sangre espesa por la manga negra y esparciéndose por las piernas. Andrea, con la cara cada vez más transparente y los ojos cerrados, apenas es capaz de decir “Estoy muriendo por la mitad” manteniendo la cabeza erguida.



Las confesiones íntimas de una mujer con una gran sensibilidad en forma de retazos poéticos hilados en prosa.
Gracias!