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sábado, 4 de enero de 2014
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Cumpleaños
El pasado 26 de octubre se cumplieron 7 años del nacimiento de la Editorial Vela al Viento, y mañana yo cumplo 48 años.
Cada año que pasa me pasa lo mismo: vuelve esa especie de cine mudo y caótico en que se presentan los recuerdos de lo que se ha vivido, las alegrías y las tristezas, las presencias y las ausencias, los éxitos y los fracasos, todos mezclados sin preponderancia de unos sobre otros y ni siquiera orden cronológico, todo metido en esta coctelera craneal que se abre sola y de la que surgen todas estas fotos, estas diapositivas, a las que el tiempo no ha vuelto amarillas ni sepias y cuyos colores siguen tan vivos como ayer, como anteayer, como hace 7, 10, 20 o 30 años.
Hace 7 años y 65 títulos atrás, soñaba con una Editorial y, como a todo sueño uno lo alimenta con todo lo que tiene y todo lo que es: corazón, voluntad, fuerza, garra, alegría, nerviosismo, ansiedad, y más aún, con todo lo que no sabía que tenía.
Alguna vez, al verme trabajar y hacer todo lo que hacía por uno de los títulos, ella, una mujer que amo, me dijo: "Parece que toda tu vida te preparaste para ser editor". Toda mi vida, pensé, toda mi vida. Y hasta ese entonces yo había hecho de todo un poco. Escribir escribo desde siempre, mi carrera universitaria (Publicidad) la ejercí por poco tiempo, pero cada uno de los trabajos que tuve en relación de dependencia me dieron herramientas para este trabajo. Y sí que era cierto.
Tantas veces quise dejar todo a un costado abrumado por la frustración, la indiferencia, la falta de gratitud o reconocimiento, la ausencia de ventas de libros excelentes, las críticas arteras y sin querer construir sino destruir, las tristezas, las pérdidas, las tardanzas de los proveedores y tener que sacar la cara en nombre de ellos y sin lastimar su nombre, las veces que dejé que se hablara mal de mí para evitar herir a alguien más, y siempre poniéndole el pecho y sufriendo los latigazos de los mal llamados "círculos literarios" a los que rehúyo.
Pero hubo otro montón de veces en las que la vida del editor sonríe porque es un libro una herramienta para unir o reunir a amados, porque es un libro una llave que permite abrir puertas para otros desafíos y crecimiento de los autores, porque es un libro un lazo con nuevos amigos, porque hay gente que reconoce lo que se hace, agradece, quiere, necesita y entiende.
Y entonces también es posible pensar en este Proyecto Libros Fractales, porque en estos años conocí gente increíble y maravillosa, que sabe de qué se trata y qué es ser escritor. Es posible pensarlo y realizarlo con gente como Griselda y María Teresa, dos escritoras que quiero y admiro, y que me dijeron que no tenían libro para publicar en este momento, pero que querían colaborar e hicieron el aporte inicial, porque creen en este proyecto como lo que es, un proyecto genuino, transparente, con la mejor de las ondas, que quiere solucionar problemas y no crearlos y que piensa en el otro, en el de al lado dejando a un costado la vanagloria, los diplomas y las zonceras a las que son tan proclives algunas personalidades.
Hay cerca de 50 escritores que han creído en este Proyecto Libros Fractales y a todos me siento sumamente agradecido y para ellos es este mensaje, porque los que ayudan a otros a través del Proyecto cooperativo y solidario, no hacen solamente eso de ayudar al otro, sino que también me permiten a mí seguir haciendo esto, para lo que me preparé toda mi vida, me permiten seguir leyendo libros, corrigiendo, maquetando, diseñando tapas, cortando y pegando, me permiten jugar a crear, me permiten mejorar y crecer, me permiten seguir ejerciendo este oficio maravilloso que es el de Editor.
Vos, que estás leyendo estas líneas y todavía no te sumaste al proyecto, y si querés hacerme un regalo para mi cumpleaños, no me mandes una tarjetita virtual o un video de los ratoncitos cantando el feliz cumpleaños. Permitime seguir siendo lo que soy, ayúdame a seguir publicando y colaborá con el Proyecto ingresando a nuestra librería virtual e inscribite, aunque no tengas un libro para publicar podés colaborar para que otros sí puedan hacerlo:
Gracias, y espero que sean muchos los que colaboren para que mi cumpleaños sea muchísimo más feliz.
Cada año que pasa me pasa lo mismo: vuelve esa especie de cine mudo y caótico en que se presentan los recuerdos de lo que se ha vivido, las alegrías y las tristezas, las presencias y las ausencias, los éxitos y los fracasos, todos mezclados sin preponderancia de unos sobre otros y ni siquiera orden cronológico, todo metido en esta coctelera craneal que se abre sola y de la que surgen todas estas fotos, estas diapositivas, a las que el tiempo no ha vuelto amarillas ni sepias y cuyos colores siguen tan vivos como ayer, como anteayer, como hace 7, 10, 20 o 30 años.
Hace 7 años y 65 títulos atrás, soñaba con una Editorial y, como a todo sueño uno lo alimenta con todo lo que tiene y todo lo que es: corazón, voluntad, fuerza, garra, alegría, nerviosismo, ansiedad, y más aún, con todo lo que no sabía que tenía.
Alguna vez, al verme trabajar y hacer todo lo que hacía por uno de los títulos, ella, una mujer que amo, me dijo: "Parece que toda tu vida te preparaste para ser editor". Toda mi vida, pensé, toda mi vida. Y hasta ese entonces yo había hecho de todo un poco. Escribir escribo desde siempre, mi carrera universitaria (Publicidad) la ejercí por poco tiempo, pero cada uno de los trabajos que tuve en relación de dependencia me dieron herramientas para este trabajo. Y sí que era cierto.
Tantas veces quise dejar todo a un costado abrumado por la frustración, la indiferencia, la falta de gratitud o reconocimiento, la ausencia de ventas de libros excelentes, las críticas arteras y sin querer construir sino destruir, las tristezas, las pérdidas, las tardanzas de los proveedores y tener que sacar la cara en nombre de ellos y sin lastimar su nombre, las veces que dejé que se hablara mal de mí para evitar herir a alguien más, y siempre poniéndole el pecho y sufriendo los latigazos de los mal llamados "círculos literarios" a los que rehúyo.
Pero hubo otro montón de veces en las que la vida del editor sonríe porque es un libro una herramienta para unir o reunir a amados, porque es un libro una llave que permite abrir puertas para otros desafíos y crecimiento de los autores, porque es un libro un lazo con nuevos amigos, porque hay gente que reconoce lo que se hace, agradece, quiere, necesita y entiende.
Y entonces también es posible pensar en este Proyecto Libros Fractales, porque en estos años conocí gente increíble y maravillosa, que sabe de qué se trata y qué es ser escritor. Es posible pensarlo y realizarlo con gente como Griselda y María Teresa, dos escritoras que quiero y admiro, y que me dijeron que no tenían libro para publicar en este momento, pero que querían colaborar e hicieron el aporte inicial, porque creen en este proyecto como lo que es, un proyecto genuino, transparente, con la mejor de las ondas, que quiere solucionar problemas y no crearlos y que piensa en el otro, en el de al lado dejando a un costado la vanagloria, los diplomas y las zonceras a las que son tan proclives algunas personalidades.
Hay cerca de 50 escritores que han creído en este Proyecto Libros Fractales y a todos me siento sumamente agradecido y para ellos es este mensaje, porque los que ayudan a otros a través del Proyecto cooperativo y solidario, no hacen solamente eso de ayudar al otro, sino que también me permiten a mí seguir haciendo esto, para lo que me preparé toda mi vida, me permiten seguir leyendo libros, corrigiendo, maquetando, diseñando tapas, cortando y pegando, me permiten jugar a crear, me permiten mejorar y crecer, me permiten seguir ejerciendo este oficio maravilloso que es el de Editor.
Vos, que estás leyendo estas líneas y todavía no te sumaste al proyecto, y si querés hacerme un regalo para mi cumpleaños, no me mandes una tarjetita virtual o un video de los ratoncitos cantando el feliz cumpleaños. Permitime seguir siendo lo que soy, ayúdame a seguir publicando y colaborá con el Proyecto ingresando a nuestra librería virtual e inscribite, aunque no tengas un libro para publicar podés colaborar para que otros sí puedan hacerlo:
Gracias, y espero que sean muchos los que colaboren para que mi cumpleaños sea muchísimo más feliz.
miércoles, 16 de octubre de 2013
lunes, 7 de octubre de 2013
Proyecto Libros Fractales o sobre cómo publicar un libro solidariamente
¿Qué es el Proyecto
Libros Fractales?
-
Es
un proyecto de edición cooperativa que lanza Vela al Viento Ediciones
Patagónicas entre escritores, lectores y amigos de los libros.
¿Cómo hago para participar?
-
Si
tenés un libro para publicar o querés colaborar con la edición de nuevos
libros, tenés que inscribirte completando la planilla de inscripción como socio
del Proyecto Libros Fractales, y
hacer el depósito de $ 300,00 (trescientos pesos) en la cuenta que está junto a la planilla de inscripción. En dicha planilla nos dirás si querés publicar tu libro o si
simplemente querés colaborar con la edición de otros.
¿Por ese dinero me darán mis libros? ¿Cuántos
ejemplares?
-
La
idea es que podamos solucionar dos problemas en un solo paso. El Proyecto Libros Fractales se basa en la
solidaridad, y entre todos queremos que vos publiques tu libro. Mediante ese
depósito que se hace por única vez, podremos
hacer frente a la edición del mismo y todos los gastos de imprenta, maquetación,
diseño, registro de ISBN, publicidad, etc., y recibirás en tu casa 50
(cincuenta ejemplares) para que vendas, regales o le des el destino que
quieras. Los demás socios de la cooperativa se comprometen a vender los
ejemplares (entre 4 y 10 cada uno) entre sus amigos, colegas, compañeros de
trabajo y/u otros escritores. De esa manera también el libro encuentra los
lectores propicios.
¿Cómo son los libros?
-
Nos
valdremos de la experiencia de la Editorial que ya lleva 7 años trabajando
desde la Patagonia. Haremos una colección especial del Proyecto Libros Fractales con el mismo formato de 15 x 21 cm , tapa en 4 colores,
sobre cartulina nacional de 300
g , con solapas de 10 cm ., de hasta 80 páginas sobre papel obra
nacional de 80 g .
¿Y si mi libro tiene más hojas o quiero más
ejemplares?
-
Si el libro supera la cantidad de páginas, podemos maquetarlo nuevamente
para ubicarlo dentro de las 80 requeridas o bien podés pagar la diferencia, así
como también podés pagar la diferencia para tener más de 50 libros.
Si en los primeros tiempos no se publica mi
libro y no quiero participar más de la cooperativa, ¿cómo hago para dejar el
proyecto?
-
Al
ser un Proyecto solidario, te necesitamos. Necesitamos que aportes sobre todo
tu trabajo en la venta de los libros de los otros socios publicados, porque
esta es el alma de Libros Fractales.
Lamentaremos mucho que te vayas del proyecto porque queremos publicar mucho y a
todos y que el proyecto crezca y se reproduzca, pero si querés bajarte, tan
solo con vender los libros recibidos recuperarás el monto invertido
inicialmente y con comunicar que no seguirás en el proyecto vía mail, te
daremos de baja. Simple y rápido.
¿Qué hago con el dinero de la venta de los
libros?
-
Hay
que hacer el depósito lo más rápido que puedas para que continuemos publicando
los libros que están pendientes. También se pueden sumar nuevos socios y seguir
creciendo en el Proyecto Libros
Fractales. Cuántos más seamos más libros podremos publicar.
¿Cuáles son los datos de la cuenta para depositar?
-
Los
datos son los mismos que los de la Editorial Vela al Viento:
Caja de Ahorro
del Banco del Chubut Nº 24602346/8 Sucursal 06 Comodoro Rivadavia
CBU: 0830006521002460234680
a nombre de Rubén Eduardo Gómez
DNI 17.446.276
FICHA DE INSCRIPCIÓN como SOCIO del Proyecto LIBROS FRACTALES:
Nombre y Apellido: ………………………………………………………………..
DNI; ………………………………………………………………………………..
e-mail: ………………………………………………………………………………
T.E.: ...........................................................................................................................
T.E.: ...........................................................................................................................
Domicilio Postal: Calle
……………………………………………………………..
Nº ………….. Barrio: ………………………………………………………………
Ciudad: ………………………………………………………CP: …………………
Provincia: ……………………………………………………………………………
País: …………………………………………………………………………………
Forma de Asociación:
Socio Escritor: si no
Título del Libro: .........................................................................................................
Socio Colaborador: si no
Razón Social asociada: ..............................................................................................
Una vez completa la ficha y hecho el depósito, envíanos los datos a: velaalviento@gmail.com con el asunto “Libros Fractales”, y si podés invitá a toda la gente que creas que le puede interesar el sistema solidario.
Forma de Asociación:
Socio Escritor: si no
Título del Libro: .........................................................................................................
Socio Colaborador: si no
Razón Social asociada: ..............................................................................................
Una vez completa la ficha y hecho el depósito, envíanos los datos a: velaalviento@gmail.com con el asunto “Libros Fractales”, y si podés invitá a toda la gente que creas que le puede interesar el sistema solidario.
Comunicate con nosotros y conversamos por teléfono al (0297) 154-141145.
Gracias.
Gracias.
jueves, 26 de septiembre de 2013
¡Ni una más!
Reiteramos este año 2013 la convocatoria poética conocida como “Escritores por Ciudad Juárez”. Con nuestra actividad de llamamiento a la poesía por la paz, la seguridad y la libertad sin fronteras, adherimos con entusiasmo al mencionado evento mundial.
Para que nos acompañen una vez más, los esperamos este próximo sábado 28 de septiembre en instalaciones del Mesón Español ( San Martín 674, 1° piso - Comodoro Rivadavia) a partir de las 17hs.
Será un gusto compartir con ud/s (o con cada uno) este encuentro en el que participarán... varios autores de nuestro medio que han aceptado brindarnos sus poemas, textos o reflexiones en defensa de la vida y la no violencia.
Leen: Marcelino Alvarado, Blas Tadeo Cáceres, Hugo Covaro, Graciela Di Laudo, Rubén Eduardo Gómez, Bárbara Himmel, entre otros.
Están todos invitados y los esperamos!
Susana, Adriana, María Marta, Macarena y Mercedes
Cátedra de Literatura española II
Proyecto de Investigación "Poesía en la frontera sur"
Para que nos acompañen una vez más, los esperamos este próximo sábado 28 de septiembre en instalaciones del Mesón Español ( San Martín 674, 1° piso - Comodoro Rivadavia) a partir de las 17hs.
Será un gusto compartir con ud/s (o con cada uno) este encuentro en el que participarán... varios autores de nuestro medio que han aceptado brindarnos sus poemas, textos o reflexiones en defensa de la vida y la no violencia.
Leen: Marcelino Alvarado, Blas Tadeo Cáceres, Hugo Covaro, Graciela Di Laudo, Rubén Eduardo Gómez, Bárbara Himmel, entre otros.
Están todos invitados y los esperamos!
Susana, Adriana, María Marta, Macarena y Mercedes
Cátedra de Literatura española II
Proyecto de Investigación "Poesía en la frontera sur"
martes, 10 de septiembre de 2013
Sonrisas y abrazos en Pico Truncado
El fin de
semana estuve en la XV Feria del Libro en Pico Truncado, Santa Cruz.
Lo primero que se me ocurre decir es que no es
para nada fácil llegar a las quince ediciones. Generalmente las Ferias del
Libro son eventos culturales que ocurren solamente una vez al año. Las Ferias
del Libro no dependen de la cantidad de gente que asiste a ellos para volver a
repetirlos sino de la voluntad y cohesión que logran los organizadores. Las
Ferias del Libro son eventos por los que la gente pregunta cuando saben que no
se van a hacer. Las Ferias del Libro suelen ser esos lugares a los que la gente
dice que va a ir y que no se va a perder, pero que ante cualquier imprevisto,
cualquier visita, cualquier excusa, la mayoría deja de lado. Las Ferias del
Libro son siempre blanco de críticas, rumores y sospechas, y siempre hay
alguien que dice qué es lo que se tiene que hacer para la próxima edición, a
quién traer, qué exponer, cómo distribuir el lugar, y hasta el logotipo o la
imagen representativa.
Eso sí: a la hora de mover sillas, ubicar las mesas,
preparar los stands, atender a la gente, todo eso que se llama logística y que
es fundamental para que la Feria se realice, siempre son los mismos, siempre
esos diez o doce más o menos que se arremangan la camisa y ponen manos a la
obra.
Ciudades mucho más importantes que Pico
Truncado ya no tienen Feria del Libro, como Comodoro Rivadavia por ejemplo, que
solo tuvo nueve ediciones y ahora hace varios años que parece no extrañarla
tampoco. Por eso es que lo primero que es necesario decir es que esta Feria fue
y es importantísima.
Pero no es solamente una cuestión de constancia
y fuerza de voluntad lo que sostiene esta Feria del Libro, sino la calidad y
calidez humana de los que la hacen posible. Yo los siento mis amigos, tanto
Norberto Miranda como Mónica D´Elía o Elvira o Lorena Laporta y todos los que
sostienen la Biblioteca Aimé Painé, son personas muy afectuosas, atentas y
dispuestas. Entrañables amigos que me hacen sentir cuidado y en casa. Me hacen
sonreír.
La Feria del Libro de Pico Truncado crece año a
año. Cada vez suben un poquito más la vara. Este año se vio prestigiada por la
escritora Cristina Raffanelli, por el artista plástico Patricio Barrett, por la
Cuentacuentos Elizabeth Gothelf, la poeta Viviana Díaz, el escritor Gustavo
Bustos, la querida autora Susana Lemos, el dúo Karma que llegó desde Cuba
(Excelente), Marcela Alaniz, Marcelo Serafini y por cada una de las actividades
locales tanto para las escuelas como para el público en general que asistió en
buena cantidad a todas. Pero no se trata solamente de talentos sino que además
son seres humanos cercanos, afables, interesantes y buenas personas. Imposible
no sonreír.
Y los chicos de las escuelas nos visitan, se acercan, preguntan, levantan los libros. Ya me había hecho unas cuantas amigas de tercer grado el año pasado por lo que este año tuve la visita de mis amigas de cuarto. Y tuve la sorpresa de los "Susurradores de poemas", grandes y chicos leyendo poemas a través de unos tubos de cartón sólo para quienes prestaban sus oídos. Maravillosa actividad que hizo sonreír a todos.
Me gusta ir a la Feria del Libro de Pico
Truncado para verlos, para charlar con ellos, para saber de su vida y de la
ciudad y su gente, me gusta verlos orgullosos de su trabajo anual y cómo sonríen.
Me gusta que los libros de la editorial estén en la Biblioteca, me gusta
conocer a nuevos lectores y escritores truncadenses, me gusta que me compren
libros y que me pregunten por las novedades y charlar de lo que nos pasa en
Patagonia, porque en las coincidencias encontramos también compañía y miradas
complementarias y sonrisas, claro.
En fin, me gusta sonreír y sé que en Pico
Truncado, en su Feria del Libro voy a encontrar sonrisas y abrazos, y siempre
recibo más de lo que puedo dar. Muchísimas gracias.
jueves, 22 de agosto de 2013
viernes, 28 de junio de 2013
Horas ahora, poemas de Rubén Eduardo Gómez
Anunciamos la aparición de:
el sexto libro de poemas de
RUBÉN EDUARDO GÓMEZ
el título número 59 de nuestra editorial.
Este libro se comercializó por Internet mediante pre-venta
y se trata de una edición numerada
por lo que si alguien desea su ejemplar
debe escribir en forma urgente
ya que solamente quedan 80 ejemplares
y se puede adquirir en forma personal
o bien mediante nuestra librería virtual.
Gracias.
domingo, 16 de junio de 2013
Mi viejo
Mi viejo me enseñó que nadie te regala nada y por eso tenés que levantarte todas las mañanas a buscar lo que es tuyo. Mi viejo no me sentaba frente a una gran biblioteca a leer los clásicos, pero sí terminaba de laburar los sábados al mediodía y nos llevaba a la playa a comer sanguchitos de milanesa y a disfrutar de los pozones porque era un día hermoso, decía. Mi viejo, cuando se emocionaba, abría la puerta del patio y gritaba "Gracias, Inri"... Mi viejo podía arreglar cualquier cosa, caños, cables, aspiradoras, lavarropas, y muchas cosas las arreglaba porque era lógico, era muy inteligente y se daba maña, y cada cosa que le salía bien te la mostraba orgulloso. A mi viejo le gustaban los chicos, los bebés y los nenes, le gustaba jugar con ellos y no importaba si eran sus nietos, los hijos de amigos o nenes que cruzaba entre las góndolas del supermercado; para todos tenía alguna morisqueta para intentar que se rieran. Mi viejo nos hacía el mate cocido en un jarrito lechero quemado y abollado, y lo colaba con cualquier pedazo de trapo que encontraba, pero nunca tomé otro mate cocido mejor. Mi viejo era hincha de Huracán de Parque Patricios, porque fue el primer equipo de la Capital que vio en su Tucumán natal, pero era un defensor del buen juego. Mi viejo jugaba de 5 y lo hizo hasta principios de los 60, el fútbol lo llevó a Baires y lo trajo a Comodoro. Dicen que mi viejo era áspero sin la pelota, pero cuando la tenía era fino, tenía buen panorama del campo y no entregaba mal nunca un balón. Mi viejo siempre tenía algún chiste que contar, nunca perdió el buen humor y tenía razones para abandonar y protestar y quejarse y tener mala onda, pero nunca perdió el buen humor. Mi viejo me sentó una vez frente al televisor para que viera el fútbol y lo hice a regañadientes; después no pude dejar de hacerlo. Mi viejo me llevó a probarme a General Roca y los que lo conocían me preguntaban si yo jugaba de 5 como el Tucumano. Mi viejo vio algunos partidos mientras jugaba al basquet en Gimnasia, me decía lo que tenía que hacer y me parece que se dio cuenta de que me molestaba eso y no me vio nunca más sin decirme ni mu. A mi viejo le gustaba la tierra, tener plantas, césped, papas, perejil y quintinta, regar y cuidar los verdes, hasta tuvo papas en un fichero de chapa en un patio embaldosado. Se reía de eso y te mostraba las papitas que habían salido de allí. Mi viejo nos llevaba de vacaciones todos los años y siempre prefería el auto al avión, recorrer con el auto lugares y fue feliz cuando compró una casilla rodante y anduvimos un mes dando vueltas por el norte del país. Mi viejo creía en la fantasía, sabía cuán importante era que los chicos creyeran en Papá Noel y los Reyes: era el encargado de los regalos, de la bolsa, y conforme fuimos creciendo, su sistema era cada vez más ingenioso para evitar que descubramos cómo era posible que habiendo revisado toda la casa, los regalos aparecieran en algún lugar dentro de una bolsa y él no se había levantado de la silla salvo para brindar. Mi hermano Alfredo, dos años menor que yo, juraba haber visto a Papá Noel surcando el cielo a los 10, y a mis 12 me hizo dudar y dejé el tema en suspenso un año más.
Mi viejo era un buen tipo y lo extraño. Me quedaron tantas preguntas por hacerle, hay tantas cosas que hoy me gustaría que viera, hay tantas otras de las que me avergüenzo y todavía pienso en qué hubiera dicho él o cuál sería su mirada. Igual, todos sentimos que anda cerca, que no se fue del todo, y pese a que durante mucho tiempo parecíamos desamparados sin él, él se las ingenió para estar de alguna manera.
Quería contarles quién era mi viejo porque hoy es el día del Padre y me estuve acordando de él toda la semana. Me hace falta y no, porque está aunque yo no lo vea.
Mi viejo era un buen tipo y lo extraño. Me quedaron tantas preguntas por hacerle, hay tantas cosas que hoy me gustaría que viera, hay tantas otras de las que me avergüenzo y todavía pienso en qué hubiera dicho él o cuál sería su mirada. Igual, todos sentimos que anda cerca, que no se fue del todo, y pese a que durante mucho tiempo parecíamos desamparados sin él, él se las ingenió para estar de alguna manera.
Quería contarles quién era mi viejo porque hoy es el día del Padre y me estuve acordando de él toda la semana. Me hace falta y no, porque está aunque yo no lo vea.
Rubén Eduardo Gómez
Día del Padre - 16-06-13
jueves, 13 de junio de 2013
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